El blog del palmireño

para rendir tributo a personas de mi pueblo y otras a las cuales estimo mucho.

Bernardo y sus trucos.

Hoy quiero rendir tributo a otra querida persona de mi barrio, y estén convencidos que lo hago por la inmensa gratitud que siento por este amigo de mi pueblo adorado. Me refiero a Bernardo, uno de los “negritos Díaz”, como cariñosamente los llamamos.

Hay algo que caracteriza a los “negritos Díaz” y es esa amplia y permanente sonrisa que desembocaba en una casi interminable risa. El paso diario de la mayoría de ellos frente a mi casa, era casi obligado para ir de su casa a la finca, porque unos eran campesinos de tiempo completo y otros eran ocasionales, cuando una cosecha de arroz u otro producto del sustento familiar así lo exigía. Bernardo era uno de los hermanos que diariamente hacia el recorrido de la casa a la finca y viceversa. Era Bernardo uno de los más sonrientes también.

Los niños y jóvenes de mi época recordamos a Bernardo por su inclinación hacia los trucos de magia, rompecabezas complejos y la propuesta de problemas que exigían un profundo pensamiento analítico, en su mayoría relacionados con la matemática. En la era de los juegos con la computadora conocí el famoso Klotski, un rompecabezas cuyo origen se basa en piezas de madera dentro de un ane-rougelaberinto y que se llamó Ane Rouge. Pues ya Bernardo me había mostrado y retado a resolver el laberinto cuando apenas era un adolescente. Él siempre recurría a amigos y familiares carpinteros y hojalateros para recrear sus modelos de juegos y eso precisamente hizo con el Ane Rouge, un pequeño cuadrado en madera con límites laterales, con una salida por donde cabía exactamente el cuadrado mayor de las piezas ubicadas en el interior del laberinto y cuyo objetivo era sacarlo por esa salida, a pesar de las pocas posibilidades de movimiento que existían.

¿El escenario para estas sesiones? Algunas veces en la esquina de San Carlos y Santa María, debajo del único bombillo del alumbrado público que sobrevivía en aquel tiempo. Otras veces en la esquina de su casa, en San Carlos y Padre las Casas, en el portal de Josefina, la mamá de Yuyo. O en el portal de los “Vivos”, que ya mencioné en otro post.

¿El horario? En la tardecita, casi cayendo la noche de algunos día de entre semana, o en las tardes de algunos domingos, porque Bernardo trabajaba en la finca todos los días de la semana y por supuesto no podía ir muy tarde a la cama para madrugar al día siguiente y por otro lado nuestros padres no nos dejaban “mataperrear” hasta muy tarde después que oscurecía.

Era muy significativo ver un adulto que sobrepasaba la edad de muchos de nuestros padres rodeado de niños y jóvenes tratando de resolver la situación que nos proponía Bernardo. Otra cosa, Bernardo no revelaba sus trucos o secretos. Tenías que tratar de darle solución a partir de sus demostraciones o su explicación.

Hubo un truco en especial que me llamó mucho la atención. Se trataba de pensar en un número y ver en cuáles de un grupo de tarjetas que te mostraba aparecía el número pensado por ti. Eran 8 o 9 tarjetas repletas de números y Bernardo te las iba mostrando una a una y te tocaba decirle si el número tuyo estaba o no en la tarjeta mostrada. Después de pasadas todas las tarjetas, de forma casi inmediata, Bernardo te decía: “tu número es tal” y arrancaba con esa risa casi interminable. Varios años después, cuando ya era estudiante de la carrera de Matemática, pude descubrir el truco de las tarjetas de Bernardo y le dije: “Bernardo, ¿quieres que te fabrique las tarjetas?”. Otra carcajada me confirmó que ya sabía que descubrí su truco.

A Bernardo le agradezco haberme entusiasmado por los retos del pensamiento y motivado por resolver esas situaciones problémicas que tanto contribuyen al desarrollo del pensamiento lógico. Puedo asegurar que mi interés por las matemáticas tuvo un gran incentivo por esa pequeña figura, tan carismática, agradable y de buena relación con los niños, ese campesino que no estoy seguro haya llegado a la secundaria, ese “negrito Díaz” que por siempre estará en nuestra memoria y nuestros corazones.

En otro momento escribiré sobre otro “negrito Díaz”, Panchito, el músico del barrio, el padre de mis queridos amigos Rosendo “El Gallo” y Carlos “Tojosa”.

septiembre 30, 2014 Posted by | Cubanas | , , , , , , , | Deja un comentario

DE REGRESO

Compañeros:
Después de unas largas y muy merecidas vacaciones, de nuevo ahora con ustedes. Esta vez les comparto una experiencia, mas que extraordinaria, simple por las cosas sencillas y espontáneas que viví y fenomenal porque a pesar de tan humanas no creí llegar a conocer.
La mayoría lo saben , tuve como pocos la oportunidad ( a Dios gracias ) de conocer una sociedad diferente a la nuestra, en donde se mezcla lo humano y lo divino , en donde amanece muy temprano y la noche llega tarde , una isla encantadora en donde el viento caliente alboroza la sangre , allí donde el mar acaricia los hermosos atardeceres , en donde la historia no es pasado , está en el presente , en donde aún se percibe el olor a caña , en donde el elixir de mulata y la guayabita del pinar ablandan los sentidos e invaden las emociones , allí el tabaco , el puro sigue siendo lo mas típico de todo.
Allí se ha levantado el velo que restaba posibilidades de construir vínculos entre seguidores del cristianismo y los ideólogos del comunismo para permitirles divagar juntos por sorprendentes senderos de compatibilidad.Un lugar donde puedes caminar por un prado a la luz de la luna, tomado de la mano y mirando a los ojos de la persona que amasUn terruño que la naturaleza ubicó allí como a propósito para que el resto del mundo le observara desde lejos, le admirara por su majestuosidad, por la templanza de sus próceres, por el talante de sus héroes y por la sencillez y humanidad de sus gentes.
Un pueblo que ha sido ejemplo de firmeza , sacrificio , patriotismo y lucha en nuestro continente , en donde el verdadero valor del ser humano se ha alcanzado a través de la defensa de sus libertades con sólidos fundamentos morales, sociales y políticos y que a pesar de sus limitaciones y carencias ha logrado, pragmatizando su historia, ser un espejo para el mundo entero y particularmente para América Latina ; por ser este un continente emergente en el cual las crisis económicas , políticas y sociales se reflejan en todas las esferas de la vida moral de las naciones como fiel anuncio de los inexorables cambios que en fin último y por una vía u otra deberá a nuestros pueblos llegar .

Sí, les hablo de Cuba “ que bella es Cuba “ sus raíces , sus paisajes, mas que naturales se asemejan a las obras de arte que el mejor de los pintores hubiese querido plasmar , su riqueza arquitectónica , colonial , como si el tiempo no hubiese pasado , como si la época del renacimiento se hubiera trasladado allí ; el orgullo y admiración de sus ciudadanos por todo lo que atañe a su historia , a sus líderes morales y el arraigo a sus ideas , como se sensibilizan y estremecen cuando a su patria se refieren.

Elssa y Juan B. junto a un monumento en honor al Che.

Nunca imaginó José Martí, el Apóstol de la Independencia que muy a pesar de los grandes líderes mundiales y las ideologías impuestas, su lucha dejaría una huella tan grande que marcaría las esencia misma de sus congéneres.
Allí… en Cuba , los grandes hombres Camilo Cienfuegos , Ernesto Guevara , Fidel Castro , entre otros mas ; los humildes pensantes , los luchadores incansables , los rebeldes con causa , los sinceramente preocupados por la suerte de la humanidad, encontraron el mejor escenario para forjar nuevos y sorprendentes caminos de emancipación , dispuestos a entregar sus vidas mismas por defender el valor humano , por encontrar la igualdad y por forjar una mejor sociedad en la que las libertades sean directamente proporcionales las oportunidades con el objetivo último de obtener una mejor convivencia en el afecto y la fraternidad.
Y su revolución no ha sido en vano , en este pequeño País el valor más grande lo constituye el propio ser humano, las personas amables, humildes, soñadoras, amistosas y atractivas, orgullosas de sus dificultades, sabiendo que éstas producen entereza, la entereza lleva a la esperanza, la esperanza a la fe y su fe nunca los defraudará porque se puede leer en sus corazones la alegría, el optimismo el apego y el amor a la vida .
Mi experiencia fue gratificante, hermosa, nunca la olvidaré, y por último aprendí de un gran hombre, poeta y soñador Juan Braulio López, cubano igual, que la batalla que representa la vida no la gana el hombre más grande o el más fuerte, ni el más sabio o inteligente, sino que más pronto o más tarde el hombre que gana es aquel que quiere y está dispuesto a amar.
Y…. por si alguno de nuestros lectores quisiera vivir mi experiencia, ánimo, adelante, les brindo mi asesoría y estoy segura nunca se arrepentirán.
ELSSA LILIANA HENAO M
Trabajadora Social
Coordinadora Unidad Funcional de Atención al Usuario. UNISKEN
EMPRESA SOCIAL DEL ESTADO
SALUD PEREIRA COLOMBIA

Nota: Elssa es una gran ciberamiga a la cual no conozco personalmente, pero seguro conoceré en un futuro cercano. Su sensibilidad y calor humano no necesita presentación y su crónica, después de viajar a Cuba en el pasado mes de mayo, es un fiel manifiesto de ello. Gracias Elssa, gracias Juan B.

octubre 12, 2008 Posted by | colombo-cubana | , , , , , , , , , , | 8 comentarios

El Destacamento, el Contingente, el Segundo.

Muchas son las palabras que han acuñado las conversaciones y publicaciones de los cubanos en estos 50 años de Revolución.
Compañeros, gusanos, lumpen, núcleo, buró, destacamento, colectivo, la secreta, el g2, brigada, cederista, escoria, militante, marielitos, contingente, ¡va!, la bola pica y se extiende. Creo que tantos diccionarios que se crean fuera de las academias especializadas, alguno debía dedicarse a los términos del léxico cubano en los años de Revolución.
Pero hoy quiero tomar uno de esos términos, es más quiero rendir tributo a uno de esos términos porque toca de cerca a mi generación y a otras también, pero ahora me corresponde hablar de la mía. Estoy hablando del término CONTINGENTE.
Si busco en el Diccionario de la Academia Española de la Lengua, hay dos acepciones que se ajustan al concepto de contingente de marras:
“3. m. Parte que cada uno paga o pone cuando son muchos quienes contribuyen para un mismo fin.”
Aunque esta acepción considera una interpretación diferente, puedo decir que también se ajusta a mi caso.
Yo, como tantos otros jóvenes, pusimos nuestra cuota de sacrificio, pagamos con renunciar a intereses particulares, pagamos por el sueño martiano, pagamos por el ejemplo del Che y entre todos contribuimos a un bien común, a un mismo fin. Qué pena que muchos desagradecidos de hoy no comprendan que son “algo”, que bien no pudieron ser, sino es por el sacrificio de otros semejantes.
“7. m. Grupo, conjunto de personas o cosas que se distingue entre otros por su mayor aportación o colaboración en alguna circunstancia.”
Esta es la apropiada. Cuanta delicadeza en escoger la palabra contingente para llamar a nuestro grupo, valerosos soldados de la Revolución que enfrentarían una de las batallas más nobles que se haya librado. Y sobre todo, las circunstancias en que se daba la aportación.
“Al venir a la tierra todo hombre tiene derecho a que se le eduque y después en pago contribuir a la educación de los demás”. ¿Qué hubiera pasado si mi contingente no hubiera existido?. Toda una generación de niños y adolescente condenados a no recibir educación en plena Revolución Socialista. Qué ejemplo de solidaridad, de amor al prójimo, de sensibilidad humana hubiéramos dado a los que apostaban por nuestro modelo.
Hoy, 35 años después de haber tomado la decisión de integrar el II Contingente del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech”, no me arrepiento de haberlo hecho y siento un orgullo inmenso de ser del “Destacamento” o simple ser del “Segundo CONTINGENTE”.
La madurez de hoy, nos hacer ver las cosas diferentes. No deja de existir un balance entre errores, realidades, necesidad, euforia, patriotismo y patrioterismo. No faltó el patriotero que se ufanó en convencer a los demás y que después, en el momento de la verdad, sucumbió a una debilidad de consciencia. O el dirigente juvenil mediocre que aludía al Che a través del slogan “la vocación de un revolucionario, es hacer la revolución”. Otros usaron las relaciones de sus parientes, bien posicionados dentro de la dirigencia revolucionaria para “decir que si” y después que “no lo escogieran” o para “poder salirse del destacamento”. Todo eso pasó, pasó en Santiago, en Santa Clara, en Pinar del Río, dondequiera, y pasó igual en la Escuela Vocacional “Lenin” donde yo decidí incorporarme al “Contingente”, una escuela donde Fidel y la Revolución habían puesto su mayor empeño como ejemplo de formación del hombre nuevo. Para muchos tomar la decisión fue casi una ruleta rusa y no salieron ilesos, pero había que arriesgarse pues de lo contrario estabas señalado para el futuro a la hora de reclamar incluso, lo que justamente te correspondía. El transcurrir del tiempo demostró otra cosa.
Hoy no quiero escribir sobre las mancha del sol, ese no es el objetivo. A pesar de que no estaba dentro de mis planes de adolescente ser profesor, el Destacamento se encargó de transformarme la vida, el Destacamento fue una gran escuela para una buena parte de mi generación. En el Destacamento conocí gente magnífica, de todas las latitudes, muchos amigos de hoy los conocí a través del Destacamento. Conocí  a Muñiz, a Aparicio, Cuéllar, Rubencito de León, Roberto “el cabezón”, Manso, Onel, a Miguel Angel, a Angela, a Alexis Orihuela, a Jorgito el gordo, a Sanabria, a Maleno, a Ela, a Tarancón, a Reinaldo el jimagua, a Benítez, a Braulio, a Orestico Hourruitinier (mi combo del tren de Santa Clara), a Dámasa, a Piloto, Dagmara, el Guacho, el Nene, Capote, Moya, Eriko Burke, Aramis, Abelito, Carmen Peñate, Gerardo, Pentón, Tatico, Candela, Manso, Emilito (q.e.p.d.), Luis Pérez, Cañedo, el difunto Jesús, a Vicente Placeres, Dulce, Norma Blay Y Ricardo, Juan Francisco, Isora, Francisquito “Perilla”, Mildrey, Marcos Martínez, a Lázaro “el imbañable”, a Paquita, a Asela, a Maritza C. y Rubén, a Silvia y Dictinio, a María “muellecito”, Loyra, “el Bicho”, Elías el manco y una lista de personas entrañables que harían interminable este párrafo.
A otros, el Destacamento me permitió conocerlos mucho más. A Castellanos, a Luis el flaco, a David Soler, a Efrén Alpízar (“Tito Guarapo” para sus amigos más allegados), a Varela, Cipriano, a Guillermo Soler, al negrito Bonnet, a Scull, a Ernesto de la Torre, al negro Cairo, a Mazaira, a Roly Sánchez,… y así una lista que fueron directamente mis compañeros de aula o de labor. El Destacamento me permitió conocer que el nieto de Loreto Delgado y Toya,  vecinos entrañables de mis abuelos en el barrio “Ramírez”, era unos de los muchachos más inteligentes que he conocido, me refiero a Edelmiro Ricabal.
Mediante el Destacamento conocí a personas valiosas de toda la geografía nacional, pero fundamentalmente en las zonas de Horquitas, La Campana, Manicaragua, La Moza, etc. Con quienes compartí verdaderos momentos de alegría, jolgorio; pero también de tragos amargos, vicisitudes y otras pruebas que nos pone la existencia misma. Mis profesores y mis compañeros Dibut, Alexis Calzadilla (q.e.p.d), del Pino, Tomás Crespo, Zaida Coello en el pedagógico, Miguelito Villazón, Raulito, Longino, Teté, Lourdes Bravo, Rosa Prettel, Roberto Suárez, Yohanna, Jorgito Herrera, Félix Barcelona. También mis compañeros de cátedra en las Escuelas en el Campo: Jorge Quesada, Aurelio, Venancio Prieto, Demetrio Pacheco, Pedro Armando, Roberto León y su esposa.
El Destacamento ha sido una gran cantera para la Revolución, no solo de profesores y directivos de la educación sino también de importantes cuadros para el Partido y el gobierno. Robaina, Robertico el de geografía, que ahora es del Secretariado del CC, la Ministra de Educación y otros son ejemplo de ello.
Escribir las memorias de los Contingentes del Destacamento Pedagógico, más que un libro sería una enciclopedia, pero sobre todo, la abnegación de adolescentes que supieron asumir el reto de su tiempo y dar la respuesta que necesitó el país y la generación de niños y jóvenes cubanos.
Sirva este pequeño artículo para rendir merecido homenaje a mis compañeros del Destacamento Pedagógico “Manuel Ascunce Domenech” estén donde estén.
“…Héroe se puede ser todos los días; pero el verdadero héroe es el que sacrifica su heroísmo al bien de su patria.”

octubre 8, 2008 Posted by | Cubanas | , , , , | 13 comentarios

Palmira

-¿Eres palmireño?
– Si, soy palmireño- respondí.
– Pero…, ¿no serás, palmirense?.
– No señor, soy palmireño- riposté enfáticamente- Ni palmirano, ni palmirense. Soy palmireño.
Lógicamente que la duda viene porque para los nacidos en Palmira existen tres gentilicios diferentes (que tan complicados somos los seres superiores). Aclaremos las cosas pues la verdad existen varias Palmiras alrededor del globo terrácleo. Comencemos por la más antigua.
Palmira (después Palmyra Hadriana). Ciudad antigua situada en el desierto de Siria, en la provincia de Hims a 3 km de la moderna ciudad de Tadmor o Tadmir, (versión árabe de la misma palabra aramea “palmira”, que significa “ciudad de los árboles de dátil”). Fue la ciudad más importante después de Damasco. En la actualidad sólo persisten sus amplias ruinas que son foco de una abundante actividad turística internacional. La antigua Palmira fue la capital del reino nabateo bajo el efímero reinado de la reina Zenobia entre los años 266 – 272 d. de c.
La principal atracción de Palmira son las ruinas, entre las que se destaca el templo de Bel. Edificado en el año 32 después de Cristo, fue consagrado al culto de Bel, derivación del término babilónico Baal, que sifnifica amo. Era el dios supremo de los habitantes de la ciudad, el dios de los dioses. En el templo, que fue transformado en iglesia en el siglo IV, se hacían sacrificios de animales.
Es una lástima que esta Palmira, tomada por los musulmanes en en el año 634, fue completamente destruida por un terremoto en el 1089.
Otra de las ciudades homónimas está en el Valle del Cauca, Colombia. Es uno de los municipios vallunos más importantes con una población cercana a los 300 mil habitantes. Junto a Yumbo y Santiago de Cali constituyen las ciudades industriales más importantes del departamento colombiano.

Palmira fue fundada en 1686. El nombre que adopta Palmira sólo aparece el 5 de diciembre de 1.813 , cuando Don Pedro Simón Cárdenas con otros ciudadanos notables decidieron proclamar este territorio como villa, para ello desobedecieron la autoridad de Buga y de España dándole el nombre de Palmira al antiguo territorio de Llanogrande, cuyo nombre lo adoptaron por una parte, teniendo en cuenta la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Palmar y además lo acabaron de ratificar con la ruinas de Palmira, del Conde Volney, basado en la ciudad de la antigua Siria, la unión de estos dos aspectos dieron origen al nombre de esta ciudad.

Siguiendo con el peregrinar en busca de las Palmiras del planeta encontramos la gaucha. Palmira, es una localidad de la provincia de Mendoza, Argentina. Se encuentra en el centro-norte de la provincia, en el importante corredor carretero y ferroviario que une a Buenos Aires con la ciudad de Mendoza y con Santiago de Chile. Pertence al departamento San Martín.
Forma junto a las ciudades de La Colonia y San Martín un aglomerado urbano único que es el 3º más poblado de la provincia.

Indudablemente una de las regiones más importantes en lo que hace a los Vinos Argentinos, la principal actividad económica es la vinicultura, destacándose por contar con el mayor número de viñedos y bodegas de la provincia de Mendoza.

En Colombia existen otros asentamientos poblacionales en la mayoría de los departamentos con el nombre de Palmira, también en Chile, Bolivia, Ecuador, Brasil, Uruguay, México, Venezuela, Perú o en geografías lejanas como Sao Tomé y Príncipe. Casi todos motivados por la otrora ciudad Siria. También podemos encontrar en varios paises latinoamericanos variantes como La Palmira, Nueva Palmira, en fin, creo que necesitaríamos un blog especial para contemplar a todas las Palmiras.
Pero ninguna de estas es mi Palmira.

Yo soy palmireño de la Palmira de Cienfuegos, Cuba. Soy un guajiro palmireño (y a mucha honra) que nació y creció dentro del fragor de las zafras azucareras, bajo el retumbar de los tambores de nuestro bembé, con el sabor de la raspadura de guarapo de los trapiches, con el canto del sinsonte y las tonadas de nuestra música campesina, sí, yo nací en Palmira, en el Barrio Segundo (la tibolera), ni siquiera fui a nacer en Cienfuegos, la gran ciudad. No, yo nací en Palmira, asistido por Amada (q.e.p.d), una vieja partera de la Noria, santera de pies a cabeza, que le dió la bienvenida a cientos de palmireños como yo.

Palmireño, no tan ilustre como Eusebio Delfín, José Manuel Tejada, Mateo Torriente, Francisco Otero, Pardo Galí, Eliseo Gómez, Panchito Díaz, Veguita o Victor Sánchez; tampoco tan conocido como Macho “el loco”, Simona, Nicoco, Israel, Aldo “el ebanista”, Amore, Nena Villar, Chichita Tejada, Juan Palma, Tamayo, Dorticós “el historiador”, Luly, Flores Balmaseda, Cachirulo, Bartolo “Padillita”, Martín López, Juan “el barbero”, Hilda Barreto, Cleto Sánchez, Roberto “el peluquero”, Manolo Valle, el Doro, el “Niño” Méndez, Carlos “jutía”, Pepe Zayas, Humberto Cañive,  “Rola” Padrón, Orfilio Calleiro, Pití Padrón, Bololo, el “Mocosito”, Papun. la Cotorra (sin pongo el nombre nadie lo conoce) y otra pléyade de amigos y conocidos; pero soy palmireño de pura cepa.
Palmira, “el pueblo de las tres industrias” (como se conoce en Cuba), fue fundada por Agustin de Serize y Xenes el 12 de febrero de 1842. Su nombre, como el otras muchas ciudades en nuestro continente, parece derivar de la ciudad desaparecida de su mismo nombre que existió en Siria, territorio de Turquía Asiática y es de suponer que pensando en ello y de la lectura de la obra literaria “Las Ruinas de Palmira” del autor el Conde Volney, nuestro fundador acepta con entusiasmo los fundamentos de aquella obra literaria determinando el nombre del pueblo.
El hecho de poseer tierras fértiles, convierten a Palmira en un terriotorio donde la industria azucarera obtiene un desarrollo importante y trae consigo la necesidad de mano de obra barata, el esclavo. Ese esclavo traído de África, con sus costumbres, sus hábitos y sobre todo con sus cultos y religiones. Todo esto, unido a la proximidad de la abolición de la esclavitud y por lo tanto que el esclavo de convirtiera en ciudadano libre, hacen que Palmira posea una mezcla racial bastante diversa y adquiera notoriedad por los cultos sincréticos, los santeros, los espiritistas y la brujería. Es importante aclarar que Palmira posee también una variedad de credo bastante visible: Católicos, protestantes, Testigos de Jehová, etc. Pero el predominio está en la Cultura Yoruba y no por casualidad el santo más venerado es Shangó (Santa Bárbara), constiuyendo la procesión del 4 de diciembre todo un acontecimiento religioso-cultural en Palmira. Las ditribución de algunos barrios de la geografría del pueblo, junto a los cabildos correspondientes reafirman estos lazos religiosos. Me refiero a los barrios (menores) San Roque, Santa Bárbara, El Cristo y San Lázaro. Santa Bárbara, el Cristo y San Roque constituyen los centros más visitados.
La proximidad a la ciudad de Cienfuegos, su ubicación en la vía por carretera entre Cienfuegos y Santa Clara y por ferrocaril entre Cienfuegos – SantaClara y Cienfuegos – Habana, hacen de Palmira un pueblo con mucha movilidad en las diferentes esferas de la vida social. Una gran masa laboral tiene su centro de trabajo en Cienfuegos y eso genera movimientos matutinos y vespertinos hacia y desde la ciudad capital.
En la actualidad la industria azucarera palmireña se ha visto disminuida. La demolición del otrora eficiente central “Espartaco” (el de mayor capacidad en el municipio) y el cierre por zafras alternas del “Elpidio Gómez” crearon una situación laboral complicada para los palmireños. La creación de los centros integrales porcinos, el Combinado Cárnico, la Embotelladora de Aguas Minerales, la Planta de Oxígeno y otras pequeñas industria ha intentado paliar la demanda laboral, pero se necesitan más recursos y eficiencia.
Por lo demás Palmira parece detenida en el tiempo. Su parque principal, antes florido y ambientalmente agradable no cuenta ya con el eficiente y dedicado Abelino. Una glorieta que sustituyó a la fuente luminosa, con una arquitectura poco atractiva y mucho menos fotogénica. Ni hablar del contexto que rodea al parque. Casas de la época colonial en un franco proceso de deterioro, el Círculo Social, el Colonial, la Casa de Cultura, la Iglesia y otras construcciones más esperan por los recursos para mostrar la belleza de otros tiempos. Es un problema de los palmireños y sus autoridades recuperar su patrimonio, sobre todo ahora que la UNESCO y otras organizaciones apoyan este tipo de recuperación.
¿Cuánto han hecho las autoridades palmireñas (que normalmente no son de Palmira) para buscar hermanamiento y colaboración con las restantes Palmiras del continente?
Espero que algún día no lejano que Palmira vuelva a mostrar la lozanía que conocí en mi niñez y parte de la adolescencia. Siempre confío en unas palabras que me decía el viejo colega y gran historiador cienfueguero Angel Arrechea: “los palmireños son más vivos que’l carajo, no he conocido palmireño bobo”.

octubre 7, 2008 Posted by | Cubanas | , , , , , , | 26 comentarios

Honrar, Honra

Hoy quiero cumplir una vez más con la dadiva martiana que le da título a este artículo, aunque bien puede titularse “Personajes” o algo parecido.
Yo crecí y viví hasta los 41 años en el mismo barrio donde nací. Yo recuerdo con mucha nostalgia el poste de la esquina donde nos reuníamos siendo adolescentes o niños para escuchar cuentos, historietas, anécdotas y para armar nuestros juegos, muchas veces determinados por la única bombilla que había en varias cuadras a la redonda. Cuando no era el poste de la esquina, era el portal de los “Vivos”, siempre que a Julia “Vivo”, con sus ochenta y tantos años encima, no se le ocurriera echarnos a escobazos del portal de su casa porque estábamos jodiendo mucho.
Después los “Vivos”, que cuando crecí me di cuenta que no era el apellido de aquella numerosa familia de mi barrio sino los Castiñeira, se hicieron importante en nuestros juegos de beisbol, pues aportaban casi medio equipo entre Rodolfo, Robe, Migue y el Nene.
Pero hoy no me quiero referir a estos personajes que compartieron el juego de beisbol conmigo durante largas y extenuantes jornadas. No, hoy quiero hablar de otro miembro de la familia Castiñeira. Me refiero al padre de la Niñita, Rodolfo, Robe, Migue y el Nene, me refiero a Antonio.
Cuando yo salía del Colegio # 4 de Palmira, era casi obligado el tránsito hacia mi casa por frente a la herrería de Fidelino (al menos yo creía que era el dueño). Entre hornos, herraduras, carbón, hierro y por supuesto caballos estaban Fidelino y Antonio, dos ases de la forja y las herraduras. Ambos de constitución física endeble, casi que puedo asegurar que peso actualmente lo que pesaban ambos juntos en aquella época, pero con una resistencia tenaz, incansables con una “mandarrita” en la mano, en un ambiente tan hostil como el de la herrería. En varias ocasiones me detuve a contemplar la titánica tarea de aquellos abnegados herreros de mi pueblo. Después que fue intervenida la herrería,Antonio utilizó el patio de su casa como improvisada herrería y muchos campesinos y vecinos usaron sus servicios como herrero, entre los que puedo contar a mi abuelo y a mi padre. Pero realmente en ese momento me faltaba por descubrir un Antonio totalmente diferente.

Lo vi varias veces, en las caídas de la tarde, sentado en su taburete preferido sacar hermosas tonadas a su vieja guitarra de cajón y tararear con una voz casi inaudible algunas décimasy canciones de nuestro folklor campesino. Otras veces lo vi salir en dirección al campo acompañado de Berto Díaz y Figueredo, todos guitarras en manos buscando uno que otro guateque casero.

Lo que nunca imaginé que en aquel diminuto hombrecillo de carácter afable y mirada lejana se escondiera un poeta con tanto talento, un improvisador de fino verso y vocabulario rebuscado, un fiel exponente de nuestras tradiciones campesinas.

El descubrimiento ocurrió cuando ya era yo una persona adulta, casi profesional graduado. En una de las fiestas populares de mi pueblo, me acerqué a un improvisado escenario donde se tocaba música campesina. Varios poetas participaban en una amena controversiay uno de ellos era mi vecino Antonio, el papá de mis amigos de niñez, el herrero, quien con la misma voz de tonos bajos deleitaba a los presentes con unas décimas con rima perfecta y mensaje claro para sus oponentes de actuación. Unas décimas con un texto, que hubiera jurado sabía de memoria si no hubiera sido por las características de la improvisación y el tema de la controversia. Tal fue mi asombro que anoté algunas palabras que no había escuchado antes y vi que el juglar de la música tradicional cubana las había usado acertadamente al consultarlas en el diccionario. Después, siempre que tuve oportunidad de escuchar la poesía de Antonio, no desperdicié la ocasión y pude corroborar que realmente Antonio Castiñeira es uno de esos talentos que la época que le tocó vivir no los moldeó con los estudios necesarios.

Si visita el Portal de la Cultura de Palmira, específicamente dentro de los Personajes de la Tradición Campesina encuentra a Antonio Castiñeira como uno de esos grandes personajes.

Hoy quiero, desde este blog, rendir merecido tributo a mi vecino Antonio Vivo.

Honrar, honra.

NOTA:  Estuve en Cuba, en Palmira durante tres semanas de los meses de junio y julio de 2011. Pude conversar con el poeta durante un rato. En el mes de noviembre me enteré del deceso de Antonio. ¡¡Paz en la tumba al glorioso juglar!!

octubre 7, 2008 Posted by | Cubanas | , , , , | 2 comentarios